Doctrina
¿Por qué hacemos misiones? La Gran Comisión y el llamado de todo creyente
La misión no es solamente una actividad especial de la iglesia, sino parte del llamado de Cristo a hacer discípulos. ¿Qué significa participar en la Gran Comisión y cómo se relaciona con nuestro crecimiento espiritual?

Antes de ascender al cielo, el Señor Jesucristo dejó a sus discípulos una comisión clara:
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones...” Mateo 28:19
La misión de la iglesia no nació de una estrategia humana ni de la necesidad de organizar actividades. Nace del mandato de Cristo y del deseo de que el evangelio sea anunciado para que hombres y mujeres conozcan al Salvador y sean formados como discípulos suyos.
La misión comienza con el evangelio
Antes de pensar en lugares, actividades o proyectos, debemos recordar cuál es el centro de nuestra misión: Jesucristo y Su evangelio.
El creyente no lleva simplemente ayuda, buenas ideas o actividades para una comunidad. Proclamamos que Dios es santo, que el ser humano necesita reconciliación con Él y que únicamente por medio de Jesucristo hay salvación.
Por eso, evangelizar y hacer discípulos son inseparables.
Hacer discípulos va más allá de evangelizar
La Gran Comisión no termina cuando una persona escucha el mensaje del evangelio. Jesús ordenó hacer discípulos, enseñándoles a guardar todo lo que Él ha mandado.
Esto implica acompañar, enseñar, servir y fortalecer la iglesia local.
Precisamente por eso el discipulado tiene un lugar central en AVANCE. Queremos crecer en la Palabra para que ese crecimiento produzca fruto y nos lleve a servir a otros.
Desde nuestra Jerusalén hasta lo último de la tierra
En Hechos 1:8, Jesús habló a sus discípulos de ser testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra.
La misión comienza cerca de nosotros, pero no termina allí.
Puede expresarse hablando de Cristo con nuestra familia, sirviendo dentro de la iglesia, alcanzando nuestra comunidad, apoyando a otra congregación o participando en esfuerzos misioneros más allá de nuestras fronteras.
Todos los creyentes no tendremos exactamente la misma función, pero todos somos llamados a participar en la misión de Dios.
Crecer para servir
El crecimiento espiritual nunca debe convertirse únicamente en acumulación de conocimiento bíblico.
Aprendemos la Palabra para conocer mejor a Dios, vivir en obediencia y estar preparados para servir.
Ese es uno de los propósitos que buscamos en AVANCE: que cada principio estudiado nos conduzca a una vida más comprometida con Cristo, Su iglesia y Su misión.
Nuestro próximo Viaje Misionero AVANCE 2026 es una oportunidad práctica para vivir aquello que estudiamos. Después de nuestro viaje exploratorio a la Iglesia Bautista San Alfonso, continuamos preparándonos para servir junto a nuestros hermanos y compartir el evangelio con la comunidad.
Pero la misión no comienza ni termina con un viaje. Es parte de la vida cotidiana del discípulo.
Una pregunta para nosotros
Podemos preguntarnos:
¿De qué manera estoy participando hoy en la misión que Cristo encomendó a Su iglesia?
Quizá Dios nos permita ir. Quizá nos corresponda enseñar, servir, dar, acompañar u orar. Lo importante es comprender que fuimos llamados no solamente a recibir, sino también a dar fruto para la gloria de Dios.
“...y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Hechos 1:8
Evangelizar · Servir · Crecer juntos