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Evangelismo básico: preparados para compartir el evangelio

Por Hno. Óscar Díaz

3 min de lectura

Estudiantes y servidores de AVANCE participaron en un entrenamiento de evangelismo básico, aprendiendo principios y herramientas prácticas para compartir con claridad el mensaje de salvación en Jesucristo.

Entrenamiento de evangelismo básico

“...estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.”

1 Pedro 3:15

Preparados para compartir nuestra esperanza

Como parte de la formación de AVANCE, este 6 de octubre participamos en un entrenamiento de evangelismo básico, orientado a fortalecer nuestra preparación para compartir el evangelio de Jesucristo de una manera clara, bíblica y cercana.

El objetivo no fue aprender un discurso rígido o una fórmula que deba repetirse de la misma manera con todas las personas. Por el contrario, aprendimos que existen diferentes formas de iniciar una conversación y presentar el mensaje del evangelio, dependiendo del contexto, de la persona y de las oportunidades que Dios permita.

Un mismo evangelio, distintas herramientas

Durante el entrenamiento se mencionaron algunas maneras de compartir el mensaje de salvación, entre ellas:

  • El Camino de Romanos, utilizando diferentes pasajes de la carta a los Romanos para explicar nuestra condición delante de Dios, el pecado y la salvación que encontramos en Cristo.
  • El Camino de Efesios, que permite presentar verdades fundamentales acerca de la gracia, la fe y la obra de Dios en la salvación.
  • El Libro sin Palabras, una herramienta visual que utiliza colores para explicar de forma sencilla diferentes elementos del mensaje del evangelio.
  • El testimonio personal, compartiendo de manera breve y genuina cómo Dios ha obrado en nuestra vida y utilizando esa experiencia como un puente para hablar de Cristo.
  • Los tratados evangelísticos, como apoyo para presentar el evangelio y dejar a la persona un recurso que pueda leer posteriormente.

También vimos ejemplos prácticos mediante videos, lo que permitió observar diferentes maneras de acercarse a una persona, iniciar una conversación y conducirla hacia temas espirituales de una forma respetuosa y natural.

Más que conocer un método

Uno de los aprendizajes importantes es que una herramienta evangelística nunca debe convertirse en el centro de la conversación.

Nuestro propósito no es simplemente completar una serie de pasos, sino presentar fielmente a Jesucristo y el mensaje del evangelio.

Por eso, más allá del método utilizado, debemos procurar explicar con claridad verdades esenciales:

  • Dios es santo y Creador.
  • El ser humano es pecador y está separado de Dios.
  • No podemos alcanzar la salvación por nuestros propios méritos.
  • Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, murió por nuestros pecados y resucitó.
  • La salvación es por gracia, mediante la fe en Cristo.
  • El llamado del evangelio es al arrepentimiento y a confiar en Jesucristo.

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Escuchar también es parte de evangelizar

El evangelismo no consiste únicamente en hablar.

También debemos aprender a escuchar, hacer preguntas y comprender qué piensa la otra persona acerca de Dios, del pecado, de Cristo y de la salvación.

Cada conversación será diferente. Algunas personas tendrán muchas preguntas; otras tendrán ideas equivocadas acerca del cristianismo; y otras quizá nunca hayan escuchado una explicación clara del evangelio.

Por eso necesitamos sabiduría, paciencia, amor y dependencia del Espíritu Santo.

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De la formación a la práctica

En AVANCE queremos que lo aprendido en clase no permanezca solamente como conocimiento.

La evangelización forma parte de nuestra vida como discípulos de Jesucristo. Cada creyente puede encontrarse con oportunidades para hablar con un familiar, amigo, compañero de trabajo, vecino o incluso una persona que acaba de conocer.

Nuestro llamado es estar preparados.

No confiamos en nuestra capacidad para convertir a una persona. La salvación pertenece al Señor. Nuestra responsabilidad es compartir fielmente el mensaje, orar y confiar en que Dios hará su obra conforme a su voluntad.

Que este entrenamiento nos anime a hablar de Cristo con mayor claridad, amor y valentía.

A Dios sea toda la gloria.

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